Despierto en un lugar extraño. Las sábanas que tengo arremolinadas en los pies son blancas y pesadas, como las de los hospitales pero más suaves. Restriego la cara contra la almohada y después el cogote, mientras el pelo se esparce como si él también se desperezara. Vuelvo a cerrar los ojos para dar paso al inventario de daños: garganta y lengua secas, párpados abotargados, peso en la frente, extremidades entumecidas… Resaca de grado medio-alto.
¿Sola o acompañada? Salgamos de la duda rápidamente, que las noticias malas son como las inyecciones: cuando más rápido entran menos duelen. Giro el cuello despacio, para no despertar al posible acompañante de colchón, por si me apetece huir sin ser vista. Alivio, estoy sola en este lugar desconocido. Puedo dormir un rato más, después averiguaré dónde estoy.
El sonido del teléfono me revuelve el cerebro. ¿Llaman? ¿A quién? Un desconocido llama a un lugar desconocido y la desconocida que escucha los pitidos se resiste a descolgar. Dicen que ésta es la sociedad de la comunicación, pero yo creo que sólo lo es si tú le dejas. Calla, máquina ruidosa, que todavía tengo sueño por purgar.
¿Qué hora debe ser? Quizá ya es hoy-por-la-tarde, pero la verdad es que no me apetece salir de aquí. Necesito taparme y no sé a dónde ha ido a parar la sábana… Ah, ya la veo, a los pies de la cama, y para rescatarla tendré que incorporarme. Compruebo que el dolor de huesos ha terminado, ahora tan sólo quedan algunos destellos de agujetas traicioneras, que no noto mientras duermo. La verdad es que este lugar no está nada mal. Mejor que mi casa, desde luego: tengo calefacción, puedo olerla, y los muebles son lo suficientemente modernos como para pasar desapercibidos. Seguro que detrás de la cortina se esconden unas buenas vistas de la ciudad. Como yo me escondo tras ella.
Tengo sed, me deslizo sobre la esponjosa moqueta hasta el baño. Ay, el suelo está frío, ¿o será que arrastro algunas décimas de fiebre? No lo sé, pero es agradable, me gusta el contraste. No estoy del todo fea, la verdad. Los ojos se me han hinchado, pero también los labios y tengo la piel tersa. Además, los nubarrones de rímel alrededor de las pestañas me hacen parecer enigmática, una femme fatale. Ensayaré esta nueva mirada, a ver si me acuerdo del gesto para otra ocasión en la que pueda utilizarla. Después volveré a dormir. Qué rica me sabe el agua…
Alguien ha traído mis cosas y las ha colocado en el armario. Ropa interior, doblada y situada como si fueran tejas: solapándose cada prenda con la siguiente. Yo jamás fui tan ordenada… Qué suerte que exista gente que piense en estos detalles, da igual quién sea. También me han traído mis objetos de aseo y, de regalo, un tarro de cristal verdoso repleto de sales de baño con olor a lavanda. ¿Cómo ha sabido que es mi perfume favorito? Le dejaré una nota junto al teléfono: “Gracias por no permitir que regrese a casa”.

Escrito por Rebecca Beltrán. Ilustrado por Ricard Bofill.
hola Rebeca, me gustó mucho lo que has escrito, en mi humilde opinion has logrado trasmitirme una situacion de manera muy convincente, da ganas de leer más, gracias por compartirlo !! saludos de una lectora
¡Gracias a ti, Claudia!
Es un honor, no sólo un placer, que me hayas escrito este comentario.
BUENAS REBECCA. HE RECAIDO SOBRE TU BLOG DE MANERA COMPLETAMENTE CASUAL Y LA VERDAD, HA SIDO UNA GRATA SORPRESA.
NO SUELO PARARME MUCHO A MIRAR BLOGS DESCONOCIDOS Y PERSONALES (O MENOS CORPORATIVOS POR DECIRLO ASI EXCEPTUANDO EVIDENTEMENTE CUANDO ME PARECEN INTERESANTES Y PARA SERTE SINCERO ESTE ME LO HA PARECIDO, Y MUCHO…LITERATURA, PINTURA…ACTUALIDAD…NOSE QUE MAS HAY POR AHI PERO YA ME LO HE AÑADIDO A FAVORITOS PARA HECHARLE UNA OJEADA DE VEZ EN CUANDO…ME HA GUSTADO MUCHO ESTE MICRORELATO AUNQUE COMO DICE CLAUDIA DAN GANAS DE LEER MAS,MUCHO MAS…QUE MISTERIOSA SITUACION LE HA LLEVADO A LA PROTA A ENCONTRARSE TAN AGUSTO EN LUGAR TAN AJENO…NOSE SI ALGO HAY DE EXPERIENCIA PERSONAL PERO EN MI OPINION ES INDISOCIABLE…
PUES NADA MUCHAS FELICIDADES Y SUPONGO QUE TE IRE COMENTANDO MAS DE ALGUNA COSA PORQUE ME GUSTA BASTANTE COMO ESCRIBES Y LAS ILUSTRACIONES TB SON LA OSTIA LA VERDAD
SALUDOS