Dice la wiki sobre ellos que “es una banda (un dúo desde su segundo álbum) liderada por los hermanos Ron y Russell Mael, surgida en Los Ángeles a principios de los años 1970, que se destacó por sus letras, la voz de Russell, sus canciones de pop bailable, sus experimentos con diversos géneros y por anticipar el sonido de muchas bandas de new wave. Sin embargo, su sonido es difícil de categorizar: muchos consideran a Sparks como un grupo pionero del new wave mientras que otros incluyen a la banda en el movimiento glam rock de los años 1970 (y se la compara con Queen)”.
Yo sólo se que me encantan, que son diferentes, únicos, inigualables!!!! ¿Notan cierto entusiasmo? Pues es el que sentí al escuchar This town ain’t big enough for both of us seguido de Falling in love with myself again por no hablar de Thank god it’s not christmas o The rhythm thief en la que nombran a Ibiza en la letra. Es más, me consta que han pasado por la isla en alguna ocasión, aunque es un tema por investigar…
Os adjunto Perfume… quería poner This town ain’t big enough for both of us pero el enlace de youtube no está bien… Os invito a investigar.
Llevar durante todo un año el mismo vestido puede ser una guarrada o una demostración de originalidad e imaginación. Y precisamente lo segundo es lo que hacen desde la web The Uniform Project (www.theuniformproject.com). Siete vestidos idénticos servirán para inventar cada día un nuevo modelito gracias a los complementos que se le añaden. Otras prendas superpuestas, sombreros, medias estampadas, cinturones… Todo ello de segunda mano o donado por gente que quiere participar añadiendo al LBD una pieza de su armario.
La primera foto de la izquierda muestra el vestido básico y dos variaciones (la de la izquierda es la de ayer).
Además, recogen fondos para Akanksha Foundation, una institución que se compromete a comprar con el dinero obtenido material escolar y uniformes para niños en India.
¡Me encantaría ser yo la que ideara los 365 modelitos! De hecho, hacer que mi armario parezca más lleno de lo que está es mi especialidad, y eso que no sé coser (una asignatura pendiente que algún día resolveré).
Alice: Tampoco tienes por qué tomarlo así;
son cosas que pasan y nadie tiene la culpa.
Es el juego de la vida, que ganas o pierdes
según te vengan las cartas que te tocaron.
Y hazme el favor de no sentirte culpable
de nada. Igual podía haber pasado contigo aquí.
Hasta en los cuernos quieres tener razón.
Peter: Alice, hostia, déjate de bromas estúpidas.
Maldita la gracia que me hace enterarme así,
de golpe, que sólo dos meses después de dejarte
te lías con un tío, y alemán, que bien podría
ser tu hijo. Para subirse por las paredes.
No, querida, ni hablar. No acepto, para nada,
que se trate tan sólo de una canita al aire.
Te conozco de sobra y sé que si te vas a la cama
con alguien no es sólo por un polvo. Y ahora
qué hago yo; menudo papelón en el que me pones.
Alice: No seas absurdo, Peter; ni saques más
las cosas de quicio. Tengo todo el derecho
a hacer lo que quiera con mi vida.
Sólo faltaría. Pero no estoy liada con Gustav.
Hay demasiadas cosas que nos separan;
y que no tengo ganas de cargar con otro niño
grande. Para eso ya tengo bastante contigo.
Me cae bien, es cariñoso y tiene buenos detalles;
pero es inmaduro, folla peor que tú y ronca.
Peter: No me consuela ser un cornudo halagado,
ni estoy de humor para tus bromas feministas.
Hablo bien en serio. Me estás cerrando la puerta
de la vuelta prevista justo cuando tenía pensado
hacerlo pronto. Pero cómo puedes imaginar
que iba a aceptar sin más a ese niñato de mierda.
Ni amiguito, ni capricho, ni una puta leche.
Si vuelvo, que lo dudo, le parto la cara al hijo…
Pero ¿Alice? Y cuelga la tía, será cabrona.
Me flipan las historias de gángsters y los ladrones de bancos es el gremio laboral que, en mi opinión, cuenta con más ídolos. Pues bien, Enemigos públicos contiene ambos ingredientes jugosos. Qué decir de Johnny Deep y Christian Bale, dos actorazos de los que quitan el hipo, y una Marion Cotillard que enamora con esos ojos como vidrieras.
La peli cuenta la historia de un carismático saqueador de bancos que se llenó los bolsillos en la década de los años treinta en Estados Unidos, cuando el país estaba en plena Gran Depresión. John Dillinger, así se llamaba el atracador, siempre se las apañaba para huir de la cárcel y de las emboscadas, mientras robaba bancos a espuertas en las mismas narices de la policía. Y… hasta aquí puedo leer. Id a verla, creo que os gustará.
Parece que el mundo entero está de vacaciones, poniéndose moreno, bebiendo mojitos, echando la siesta, comiendo paella… pero no es así, quedamos unos pocos, los explotados del agosto!!!
Es curioso, pero desde hace años, cuando un tema me preocupa, me alegra o me agobia, me viene a la cabeza una canción que viene al caso, como si me llevara puesta mi BSO personal. Esta mañana he entrado al tajo canturreando el ‘Working nine to five’ de Dolly Parton. Puede parecer hortera pero a mi me encanta! Creo recordar que había una serie con el mismo nombre ¿sobre unas secretarias? Era yo peque por entonces…
Se llaman perseidas, que no es un nombre nada feo, pero prefiero el popular porque jamás he visto lágrimas tan bellas. Se refiere a una lluvia de meteoros que rasga el cielo negro dejando estelas brillantes y fugaces, como pequeños cometas a los que de tan bonitos que son te olvidas de pedirles deseos.
Esta noche, si San Lorenzo quiere hará unos pucheritos y disfrutaremos del cielo con una compañía aún más espléndida que las estrellas.
The Times ha elaborado la lista de las mejores obras de ficción publicadas en inglés desde 1949, y aunque poco tenga de canon indiscutible, sí es curioso ver que no les tiembla el pulso a la hora de poner a escritores tan dispares como Stephen King (por Salems’ Lot) y Nabokov (cómo no, por Lolita) en la misma ristra. Como muestra, aquí tenéis las que ellos consideran las mejores novelas de los últimos diez años (podéis acceder a la lista completa haciendo click aquí):
2009: The Little Stranger de Sarah Waters (autora publicada por Anagrama, aunque esta novela todavía no ha sido traducida al español)
2008: Netherland de Joseph O’Neill (Netherland: el club de críquet de Nueva York, El Aleph)
2007: A Thousand Splendid Suns de Khaled Hosseini (Mil soles espléndidos, Salamandra)
2006: The Road de Cormac McCarthy (La carretera, Mondadori)
2005: Twilight de Stephenie Meyer (Crepúsculo, Alfaguara)
2004: The Line of Beauty de Alan Hollinghurst (La línea de la belleza, Anagrama)
2003: The Time Traveler’s Wife de Audrey Niffenegger (La mujer del viajero en el tiempo, Grijalbo)
2002: Atonement de Ian McEwan (Expiación, Anagrama)
2001: The Corrections de Jonathan Franzen (Las correcciones, Seix-Barral)
2000: The Blind Assassin de Margaret Atwood (El asesino ciego, Ediciones B)
1999: Disgrace de J. M. Coetzee (Desgracia, Mondadori)
Siempre me resultan curiosos estos inventarios literarios. Me encanta hacer turismo línea a línea y repasar qué clásicos me faltan o a qué autores no me he acercado jamás y debería hacerlo. Además, el verano se presta mucho a retomar lecturas pendientes y dedicar aún más horas si cabe a pulirte novelas en dos tardes. Yo ya he comenzado con una novela que seguramente muchos habréis leído pero que nunca había caído en mis manos, El guardián entre el centeno de J. D. Salinger. ¿Qué libros os esperan a vosotros estas vacaciones?
Después de dos semanas reptando por los suelos, estornudando por las esquinas, despertándome empapada en sudor cada noche… Después de casi quince días sintiéndome como un trapo por culpa de, recopilemos: el calor espantoso, el resfriado del aire acondicionado, los atascos hasta en la cola del supermercado, el hecho de trabajar donde el resto de la humanidad se divierte y haberme quedado sin un chavo por culpa del coche… Después de todo esto he decidido tirarme a las drogas: el ginseng rojo coreano y la jalea real. En vena, aspirada, inhalada, como sea, espero que el cóctel me espabile y en unos días camine por la calle como caperucita con su cestita.
Y no olviden vitaminarse y supermineralizarse!
Una novela de intriga muy recomendable y, cómo no, escrita por alguien que se apellida Larsson: Aurora boreal de Åsa Larsson. El escenario es el mismo que en la primera novela de Stieg, quizá un poco más claustrofóbico y nocturno. En Kiruna, una pequeña ciudad al norte de Suecia que vive inmersa en la larga noche polar, tiene lugar el asesinato ritual y despiadado de uno de los más famosos predicadores del país. Rebecka Martinsson, amiga de la hermana de la víctima, y Anna-Maria Mella, una policía embarazadísima, se encargarán de destripar un caso que encierra secretos mucho más oscuros que una simple venganza o el acto de un fanático.
Pobrecitos suecos, tan arriba ellos en el mapa y, hasta ahora, tan olvidados. Ya decía yo que para este tipo de novelas los nórdicos son los mejores y gracias a Larsson se les está dando mucha más cancha en las librerías. Una moda con saludables efectos secundarios.
Where am I?
You are currently viewing the archives for August, 2009 at LasMusas.