Recupera al niño que hay en ti. Despierta tu energía interior. Haz uso de tu imaginación, tú eres creativo. Haz el bien y recibirás bondad. ¿Acaso no son todo esto máximas de la autoayuda? Pues bien, ninguno se ocupa de un tema tan importante como nuestro pequeño hijo de puta interior.
Porque todos guardamos dentro de nuestros corazones a un pequeño hijo de puta. Él o ella es el responsable de que encontremos divertidas situaciones que muchos creen trágicas. También nos ayuda a vengarnos de aquellos que nos han tocado las gónadas en alguna ocasión (la venganza, una práctica que deberíamos recuperar) y nos proporciona respuestas rápidas e hirientes para quienes se las merecen.
Pero no todo va a ser negativo. Esa pequeña hija de puta que guardo bajo las costillas me obliga a estar alerta ante hijos de puta de mayor tamaño o con menor control (el mal se detecta entre sí, no lo olvidemos). También, cuando me obliga a plantearme si tal o cual se merece un toque de katana, esa pequeña hija de puta sabe sacar algo bueno de mí.
Así que, musas y musos, jamás olvidéis lo importante que es cuidar a tu pequeño hijo de puta interior. Por lo que, de tanto en cuanto, celebra un homenaje en su honor y comete algún delito.
Fue al volver del entierro de Janine
cuando Peter comentó por primera vez
a Alice que deberían pensar en marcharse
de Ibiza: Tenía nuestra edad, y adiós.
Es absurdo. No vinimos aquí para morir.
Y siguió rumiando su indignación
contra el destino hasta llegar a Vila.
Una forma muy suya de expresar su dolor.
Que lo sentía, como todos los amigos
que llenaron la iglesia de San Carlos
en un funeral tan triste como extraño.
No, ninguno parecía preparado para un duelo.
Ni sus pintas iban a tono, ni su compostura.
Salvo la familia de la finada, que llegaba
de Alemania preparada para el trago,
todos ellos parecían fuera de lugar.
Alice conducía sin hacer caso a Peter.
Entendía su ira; la isla de la vida tan viva
les había mostrado su rostro más obsceno,
como empujándoles a salir del paraíso.
Ya no era por droga, accidente o locura,
sino de muerte natural. Todo lo natural
que puede ser la enfermedad del tiempo.
Pero era mejor dejarle que se desahogara;
estaba demasiado sensible últimamente.
Cenaron en silencio, mirando las imágenes
sin sonido de la tele. Peter terminó pronto
y se metió en su taller sin mediar palabra.
Alice cogió su libro sin pasar de la página.
No se le iba de la cabeza el cuadro
de la iglesia, el pésame, el cementerio
y el dolor incómodo que sentían todos.
Ni que en Ibiza estuviera prohibido envejecer.
El pronóstico del tiempo es frío, como si el invierno se tomara la revancha durante un último fin de semana antes de dar paso al calorcito primaveral. Para paliar el descenso de temperaturas, una recomendación de Las Musas para este finde: Erótica Mix de Pep Blay. Cuatro relatos en los que la música y el sexo son los mejores amantes.
Blay tiene muy buena mano para escribir y describir ambientes, situaciones, personajes y sentimientos. Y no sólo en un registro: consigue que se te erice el vello de la nuca con Cartas de amor a la Mujer Burbuja y te arranca carcajadas en 7”. Pero no quiero contar más, porque teneís que descubrirlo vosotros mismos (sobre todo los melómanos, que sé que sois bastantes los que frecuentáis estos lares).
Baudelaire, Rilke… Muchos dicen que la infancia es la patria de todo hombre. Pues bien, si esto es cierto, mi patria vendría a parecerse más al suelo de un after en plena redada que a un parque con columpios y toboganes. Si bien es cierto que fui una niña regordeta y feliz, también lo es que desarrollé muchas adicciones a sustancias tóxicas, pero no de las que se compran mirando hacia otro lado sino de las que podemos encontrar en cualquier escritorio infantil, cocina, caja de herramientas…
Ahí va la retahíla:
- Pegamento Imedio: sin duda, la ESTRELLA de mis adicciones. El Imedio de tubo metálico, transparente y evocador, con su caída densa y sinuosa. No sé por qué razón, quizá porque todas en el cole íbamos medio colocadas, pero las monjas prohibieron (sí, con esa palabra) el uso de mi adorado pegamento psicotrópico y lo sustituyeron por el pegamento de barra, dando al traste con mis ensoñaciones en las clases de plástica.
- Tipp-Ex, el del pincelito grumoso.
- Rotuladores permanentes (he de reconocer que esta adicción todavía la conservo).
- Cristasol, aquel mágico liquidito azul como el cielo del atardecer que te hacía creer que tu calle era la de Barrio Sésamo.
- Gasolina y gasoil, que como buena hija de mecánico, no me dejé ningún combustible en el tintero.
- Laca Elnett, de la que solía aspirar el sobrante del peinado de mi abuela.
Pero, insisto, fui feliz como una perdiz. Así que, padres y madres, no privéis a vuestros cachorros de su dosis de flipe. ¿No existe la aspirina infantil? Pues un tirito de Imedio vendría a ser lo mismo…
This is no water drop de Tanakawho
Contemplad la belleza de la gota y sus burbujas. Me dan ganas de escribirle un haiku.
A los catorce años yo era la típica gallega de metro setenta y siete centímetros, mejillas orondas y sonrosadas y melancólica mirada.
Ay, la adolescencia.
A unos les daba por Rimbaud, a otros por Alejandro Sanz. Unos tapizaban la habitación con Samantha Fox y otras con cursilones pósters de camadas de gatitos. La última foto de Alejandro Marí me recordó los tormentosos cuadros de Fiedrich, autor del cuadro que acompaña estas líneas. Ramas resquebrajadas, acantilados escarpados, olas rompientes, icebergs amenazantes…
Era el paisaje de aquella adolescencia romántica e impetuosa que a veces recuerdo con nostalgia pero la mayor parte con alivio.
(Y me gustaba un montón A-ha, para compensar el rollo cultureto).
Y quiénes son Gaskins y Austin se preguntarán ustedes…
pues dos tipos que en 1984 se sacaron de la manga un software llamado ‘presenter’, que más tarde derivó en el powerpoint.
¿Por qué? ¿Por qué? ¿No podiais haber dedicado vuestro intelecto a buscar la vacuna contra el Papa?
¿Por qué castigar a la humanidad con los powerpoints?
Un powerpoint…
…convierte en tediosa y soporíferamente larga cualquier rueda de prensa que podría haberse solventado en un cuarto de hora.
…te trata como un humano lobotomizado cuando el conferenciante se dedica a leerte lo que tú mismo estás viendo en la pantalla.
Otras veces, el braseador da por hecho que posees superpoderes (eres Supertaquimecanógrafa biónica) y puedes apuntar las millones de estadísticas que van saliendo en la pantalla, normalmente tan alejada de tus ojos que no sabes si estás en una conferencia o haciendo la prueba de vista para renovar el carné.
Un powerpoint
…es una excusa para no escuchar. Puedes haber presentado oralmente la mejor idea ante tu jefe, que te dirá acto seguido: ‘prepárame un power point para mañana’.
Por no hablar de los powerpoints basura que recibes en tu mail y en los que, o bien te amenazan con que se te va a caer la polla a cachos si no lo reenvías a 20 colegas en los próximos 15 minutos, o bien te avasallan con cánticos a la autoestima o con poemas de los de ‘avión rima con camión’ que, de cursilones que son, enrojecerían a la mismísima Bárbara Cartland.
Down with powerpoints!!!!!!!
Los lunes apestan, pero si terminan con un buen concierto la cosa cambia.
Aunque huérfana de la musa más alta del mundo, esta noche mis cartílagos temblarán al ritmo de Jason Mraz. Musi, será en nuestra sala fetiche, la Apolo, aquella en la que flanqueamos al bello Damian Kulash mientras se fumaba un porrazo como un obús. ¡Una caña irá a tu salud!
Y para los que no irán al concierto pero también quieren alegrarse el principio de semana, The Remedy de Jason Mraz.
Si esta tarde la pasarás cerca de un ordenador, nada mejor que compartir la hora de la merienda con Clara Usón, la ganadora del premio Biblioteca Breve convocado por Seix Barral con la novela Corazón de napalm: de 18 a 19 horas podéis entrevistarla gracias a un encuentro digital convocado por El País, cuyo link para acceder es el siguiente: http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=4986&k=Clara_Uson
Os recomendamos hace tiempo dos de las novelas de Clara Usón, El viaje de las palabras y Perseguidoras. Pues bien, muy pronto daremos cuenta de su última historia titulada Corazón de napalm y merecedora de este reconocimiento. Y aún sin leerla, conociendo a la escritora y su buen arte con la literatura, sospecho que no decepcionará a nadie.
Para abrir boca, dos líneas sobre Corazón de napalm extraídas de la web de Seix Barral:
En 1984 Fede acaba de cumplir trece años: ya no es un niño, aún no es adulto, sólo es un problema. Se ha escapado de la casa de su padre y su madrastra, dispuesto a vivir intensamente emulando a su héroe Sid Vicious. Pronto entiende que su lugar está junto a su madre, de la que nada sabe desde hace un año. Su aventura transcurre en paralelo con la de Marta, una pintora alocada de hoy, que ve con ironía y escepticismo la trastienda del mundo del arte y la posibilidad de ser feliz.
Birló 492.000 € a 39 bancos, que reinvirtió en editar una publicación que daba instrucciones de cómo estafar a los trileros bancarios (más información aquí). Enric Duran tiene 33 años y esta noche, en la que se cumplían seis meses desde su golpe maestro, ha dormido en comisaría.
De su revista ¡Podemos! se editaron nada menos que 300.000 ejemplares, que se agotaron de inmediato en Barcelona. No lo niego: este tipo me cae muy bien. Yo, que quiero que me paguen en un sobre y no por transferencia bancaria, que preferiría que me abonaran mi sueldo en oro o en algún material con valor real y no con una anotación en una cuenta corriente que se materializa en papelitos de colores, tengo que decir que bien hecho, Enric, eres un crack. ¿Hasta cuándo dejaremos que esos estafadores con corbatas estampadas se crean con derecho a mangonearnos? ¿Tenemos que creer en un sistema basado en especulaciones y falsas realidades que no van más allá de unos numeritos impresos en un papel? Mira que soy de letras y que me van las metáforas y demás representaciones alternativas de la realidad, pero que lo que desaparezca bajo la cáscara de una nuez sean los cuatro euros que me han costado de ganar un mes de trabajo… por ahí no paso.
Bien por Enric y, compañero, si necesitas un bocata con una lima dentro llámame.
Depeche Mode presenta en directo su nuevo disco, SOTU, en una gira que incluye España. Como no tenemos ni un durillo para ir a verlos nos conformamos, por el momento, con Wrong y su siniestro vídeo firmado por el premiadísimo director Patrick Daughters, autor, entre otros, del 1234 de Feist que ha sido utilizado, copiado y plagiado a tutiplén.
Peter: No podíamos haber elegido mejor día
para buscar los restos del siniestro fatal
del avión que se estrelló en sa Talaia.
Te dije que la radio anunciaba tormenta
de viento y lluvia y que recomendaban
no coger el coche. Pues nada, la señora
encontró al aviso un desafío excitante.
Bonito resultado, calados hasta los huesos..
Alice: Mira que eres comodón y burgués;
lo que te cuesta salir de la rutina.
Al contrario, creo que es el día perfecto
para esta aventura, así tomamos más conciencia
de lo que pudo ser tan tremendo accidente.
No se salvó nadie. Imagina el horror que sentirían
los que descubrieron semejante catástrofe.
Peter: Desde luego, pero para saberlo no hacía falta
cargar tanto las tintas. Me parece morboso
por tu parte que disfrutes evocando aquello.
Y con este tiempo de perros. Estarás contenta,
ya podrás presumir de que los elementos
no pueden contigo. Y para que lo sepas,
mucho me temo que nos hemos perdido.
A ver ahora, con tan poca luz, si eres capaz
de encontrar el coche. Graciosísimo.
Alice: No te pongas nervioso, por favor;
lo exageras todo. Debe de estar cerca, seguro;
creo que esta caseta la vimos al subir.
A ver, sí, está abierta. Esperaremos dentro
a que escampe. Nos queda un bocadillo
y media botella. Ven aquí, agonía, mamá
te quiere y no dejará que te lleve el coco.
Sabes, te veo guapo hoy. ¿No te apetecería….?
Hace muy poco que descubrí a este pintor y cada vez me gusta más. Nacido en Escocia, sus cuadros no transmiten para nada el frío de sus highlands natales. Al contrario, siempre pinta escenas cálidas tirando a muy cálidas, con un toque muy americano a lo Edward Hooper, otro de mis favoritos. Jack Vettriano se llama este artista (haz click aquí para acceder a su web oficial) y me encantaría poder asistir a una exposición suya.
Venga, un aperitivo para alegrar los ojillos… ¡que es viernes!
Sexo y música, ¿cómo separarlo? Eso sí, cada uno tenemos nuestro repertorio particular en la mesilla. Impresdindibles resultan Barry White (el gran Barriguitas White), Marvin Gaye, el Glory Box de Portishead… y cómo no, Je t’aime moi non plus en las voces de Jane Birkin y Serge Gainsbourg.
Según cayera la luna llena, la cosa
era en enero o en febrero. De aperitivo,
las sabrosas tortillas de Can Cosmi;
las de antes, pues han muerto de éxito
y ya no saben ni de lejos como entonces.
Como mucho llegábamos a veinte
los cofrades seguros de la Dama Blanca
que cumplíamos el rito paganamente.
Aclarados los puntos del protocolo
con la dudosa seriedad exigida, salíamos,
bien puestos, a tomar el sendero holgado
que circundaba el florido Pla de Corona.
Botas de vino, alguna guitarra y tres libros
de poesía. Sin olvidar, por supuesto,
la hierba nuestra de cada día.
El paseo era lento y moroso, salpicado
de temas vagamente esotéricos, sin faltar
el contrapunto de la guasa oportuna.
En la parada de la estación primera
se leía del texto en catalán que Toni Roca
elegía ese año. En la segunda, del poeta
en castellano que me tocaba a mí.
Y en la tercera, los del libro en inglés
que Alice seleccionaba para la ocasión.
A Peter le gustaba poner la música.
¿Cuántas veces repetimos esas cálidas
y frías y líricas y locas noches blancas?
No recuerdo; como una década o así.
Hasta que perdió su sueño aglutinante.
Aunque Alice y Peter las hacen a veces
todavía y me piden que me una a ellos.
Pero no; echaría de menos a algún fantasma
amado que aún pena en la distancia.