No negaremos que es nuestro político más famoso, por lo alto que llegó en Exteriores y por lo bajo que cayó en los interiores que más nos tocan, en su propia isla y, aunque a veces se le olvide, también la nuestra. Esa es la justificación de la entrevista a Abel Matutes que ofrece Vanity Fair en su segundo número y que anuncia con la siguiente frase: “Mi carrera política puede explicarse como una sucesión de favores”.No he podido conseguir la imagen de portada, pero podéis acceder a ella haciendo clic aquí.
(Nota para los matufans y matuabogados: no os sufuréis, que no lo digo yo, que lo ha dicho vuestro amo, shhhhhh, tranquilitos…)
Ahora bien, tengo la misma memoria que una carpa de pecera pero una neurona esta mañana me ha dado un respingo. ¿Acaso no fue AM quien dijo que su hija era “una auténtica vedette”? Entonces, ¿qué hace él llenando las crujientes páginas de una revista? Quizá los Matutes quieran volver al show business y el patriarca, asumiendo sus funciones, se ha declarado jefe de la troupe. Show must go on!
De todos modos, si AM decidiera volver al escenario, yo le aconsejaría que dejara las tablas patrias y se dedicara a la exportación de su arte por doquier. Eso sí, bien lejitos y, para que no digáis que soy mala malísima, desde aquí quiero mostrarle la portada que creo que haría justicia a su nombre y en la que podrían aparecer más miembros (con perdón) de la Mat Family. Si vuelven los del Vanity Fair, pídanles esto, que ustedes no van a ser menos:
El post sobre la web de Penguin dedicada al ligoteo me ha hecho pensar y hacer inventario de las formas más esperpénticas que han utilizado para ligar conmigo. Más allá del típico tejo lanzado con más o menos gracia, dos tipos destacan, uno por original y el otro por burro. En seguida sabréis cuál es cuál:
TIPO 1: Hace mogollón de tiempo, cuando Jesús Puente presentaba aquel colorido programa titulado Lo que necesitas es amor, estaba yo frente a la puerta de El Corte Inglés de Valencia esperando a una amiga cuando se me acercó un chico y me dijo: Maromo en cuestión: Perdona, ¿dónde está Jesús Puente? Yo misma: ¿¿¿Cómo??? ¿¿¿Jesús Puente??? ¿¿¿Por qué me preguntas por Jesús Puente??? Maromo en cuestión: Porque eres todo lo que necesito.
TIPO 2: En plena danza desenfrenada en las escaleras de Pachá, se me acerca un fulano y me entra con semejante frase: Hola, me llamo X, y mi padre es el dueño del párking del mercadillo de XXX (no lo pongo todo, que no hay que ser tan mala y luego todo se sabe). La verdad es que el tío me pareció un imbécil de pies a cabeza, de esos con vocación, pero… ¡y lo que me he reído a costa de la frasecita en cuestión!
Musas y musos, vosotros que ligáis y habéis ligado, incluso con damas célebres de la escena española y americana, confesad y contadnos en qué extrañas situaciones de ligoteo os habéis visto envueltos.
Alice: Ya lo hemos discutido bastante;
pero parece que no hay manera,
te empeñas en negar la evidencia:
la vida sólo vale lo que pongas en ella, y la nuestra, que sigue bien viva, ha sido, y es, mucho má rica que la media de nuestra quinta.
Y no termina a los sesenta.
Peter: Sí, ya, tu empecinada apuesta
de futuro. Menudo consuelo.
¿No te das cuenta de que a partir de aquí, y, sobre todo, si seguimos aquí, las cosas sólo irán a peor? Tu receta vital no resistirá la decadencia física enfrentada a la vida ascendente.
Alice: La vida ascendente no puede
ni debe llegar más lejos del reloj
que la marca. Y todas sus horas,
de las que hieren a la que mata,
miden el tiempo que te toca
en suerte; en Ibiza o en Londres,
tanto da para lo que importa,
llenar tu vaso y apurarlo a fondo.
Peter: Como los sueños, que sueños son;
y duelen si los estiras al despertar.
El nuestro, que nos hizo dioses,
sólo puede salvarse lejos de la isla
y sus espejos. He de insistir, querida,
marchémonos antes de que el ayer
se fosilice tanto que deje de latir
y no sepamos, ni queramos ya,
reconocerlo como propio.
Tras unos días de cuelgue, Las Musas volvemos a la carga. Esta vez con un tipo que hacía reír pero, sobre todo, te hacía pensar. Si tenéis oportunidad, conseguid el monólogo It’s bad for ya de George Carlin, este viejo que se autodefinía como un old fuck y que murió (pena, penita, pena) hace un par de meses. Como aperitivo, Religion is bullshit, otra de sus diatribas contra todo lo establecido en un país tan religioso como Estados Unidos… en el que por suerte también nace gente tan crítica e inteligente como este señor.
Siempre he pensado que uno de los lugares que más se prestan al ligoteo son las librerías. Desde la librería tradicional, en la que puedes examinar la mercancía parapetada tras las estanterías, hasta la librería grande, tipo Fnac o Casa del Libro, en la que te puedes sentar un rato a leer, pasearte… cascabelear un rato entretenida leyendo contras. De hecho, hace un tiempo descubrí que Laie (la de la calle Pau Claris de Barcelona) es un enclave estratégico para pillar cacho, sobre todo el bar de la librería. Sembrado de mesas ocupadas por un solo cliente, las miradas penduleaban de los libros a las mesas vecinas a la velocidad de la luz.
Pero esto no va de librerías, sino de libros y de ligoteo… pero sin estanterías. Penguin ha abierto su canal en Match.com, una web en la que se le pueden echar los tejos virtuales a aquellos que comparten gustos literarios y/o utilizar un libro como excusa para entablar una conversación. ¿Y a mí que esto de ligar a lo cibernético no me acaba de molar? ¿Seré de la vieja escuela? Me va más lo de la sonrisita tonta, el golpe de pestaña… Pero me encanta que la gente se quiera, ya sea por corazonada o por archivo adjunto. Así que, si te gustan los libros y no tienes plan, entra en Penguin Channel Page (haz click aquí), ponte las gafas de pasta y afílate las uñas con el teclado.
Es en verano cuando la isla duele más,
pues el sol enciende las ruinas
y las expone a mayor crueldad,
cotejar el ayer con el hoy.
Nos apea del burro del engaño
que fingimos en trapos prestados
de otras edad y nos abofetea
por nuestra desnudez impúdica.
Razón por la que Peter sólo baja
a la playa pasado el ocaso.
Dice que lo hace por el calor,
pero Alice, que sonríe adentro,
sabe bien que es para evitar
ser visto. En la penumbra amiga
los años son más indulgentes.
Ella en cambio disfruta a rabiar
dando masajes a la sombra
del chiringuito gay de es Cavallet;
trabajando con mimo y sin deseo
esos cuerpos tersos, apretados,
que buscarán luego, por los pinos,
algún distinto alivio terapéutico.
¿En qué verano dejaron de ir juntos
a la playa? Ni se dieron cuenta.
Cada cual se orientó a su modo
y ninguno hizo al otro reproches.
La temporada es para hacer caja;
y Peter prefiere labrar el cuero
en cueros y con brisa casera.
Sólo la noche los reune en la cama,
donde hasta hay días que follan.
Para los que no conocen Formentera y quieren visitarla en breve; para los que tienen un amigo que piensa viajar allí pronto; para los que disfrutan conociendo lugares bonitos del mundo; para los que quieren huir del mundanal ruido; para los viajeros y para los turistas.
Musas y musos, con todos vosotros, la guía que dio tantas vueltas por e-mail, convertida en una página web: www.formenteramola.com
Prometo ampliaciones, cambios, nuevas fotos… Pero por el momeno, espero que os sea útil y que podáis ejercer de touroperadores en el exilio con más facilidad.
Si te dan así los buenos días, vale la pena levantarse.
Hasta la música está en contra.
Lo que antes era grato encuentro
entre la mente seducida
y el cuerpo alado, son hoy
choques de máquinas febriles
y vibraciones informáticas
que exasperan una danza rota.
¿Qué se hizo la canción
que aprendíamos mirándonos
bailar; qué se hicieron
las risas de los abrazos sueltos
cuando la luna era pretexto
de noches blancas, fraternales?
¿Qué fue de tanta pasión
como trajeron y olvidaron?
Alice y Peter no pisan una disco
en lo que va de siglo; y más.
Ellos, que eran la salsa
de la temporada, iluminados
personajes que todos reclamaban
por su hermosa alegría perenne;
abonados por libre a toda fiesta
que surgiera espontánea, sin reclamo.
Por eso odian tanto esa burla
de las flower power, caricatura
penosa del movimiento aquel,
irreversible. No puede una peluca
y un pinchadiscos del Inserso
recuperar la magia que se fue,
alucinada, cuando sonó la hora
del cierre y punto. Desde entonces
el silencio en la isla es atronador.
Cuarto poema de Alice Carroll y Peter Pan venden piso en Ibiza de Julio Herranz.
Así lo han decidido los lectores de Out, una revista dirigida al público homosexual: The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars es el álbum más gay de la historia. ¿Serán las mallas? ¿Será la purpurina? ¿O quizá la sombra de ojos irisada? David Bowie afirmó que lo mejor del mundo son las mujeres… y los hombres, y estos últimos le han dado el puesto de honor en el gay-ranking.
Si queréis ver la lista completa, haced click aquí. Como aperitivo, os paso los primeros diez puestos de la clasificación.
1. David Bowie – The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars
2. The Smiths – The Smiths
3. Tracy Chapman – Tracy Chapman
4. Indigo Girls – Indigo Girls
5. Judy Garland – Judy At Carnegie Hall
6. The Smiths – The Queen Is Dead
7. Elton John – Goodbye Yellow Brick Road
8. Madonna – The Immaculate Collection
9. Cyndi Lauper – She’s So Unusual
10. Antony And The Johnsons – I Am A Bird Now
Debo ser un poco gay, porque muchos de estos discos me encantan…
Los felinos de Las Musas andan revueltos últimamente. Pupa, la gatita de la musa más alta del mundo, quiso ejercer de Penélope pero en lugar de deshacer lo tejido decidió reinventar el mito y zamparse un hilo larguísimo que acabó enredándosele en las tripas. Ahora está convaleciente de la operación, con la barriga zurcida y una mala leche que la ha llevado a convertirse en la kapo de la clínica veterinaria. ¡Acojonaítos los tiene a todos!
Y Lula The Panther tiene conjuntivitis, una infección a la que saca un rédito impresionante en mimitos y jamón york cada vez que le ponemos gotas.
Por si los dioses andan despistados, vuelvo a repetirlo: cuando estire la pata quiero reencarnarme en bicho doméstico de buena casa.
Peter: Aún estamos a tiempo
de salvar los restos del naufragio;
mas no en Ibiza, querida.
Aquí el fracaso es sólo potestad
de los jóvenes, que lo esgrimen
como salvoconducto de sus méritos:
estar de vuelta de donde nunca fueron.
Alice: No acepto tu derrotismo.
Sólo te ruego que no confundas más
tu miedo a crecer con la mentira
de que la isla envenena ilusiones.
Te sigues engañando. Si destruiste
aquí tu vida (recuerda el griego),
destruida estará en cualquier otra parte.
Lo sabes bien, querido idiota.
Peter: Habló el oráculo de Tanit;
la madre tierra que obra y espera.
Pero eres tú quien confunde
los planos del análisis; este marco
no es homologable. Un sueño
no responde a juez alguno que
su propia verdad. Y el nuestro
sólo fue cierto en este encierro.
Alice: La libertad tiene su precio,
como la biología; y hay que pagarlo
cuando la vida te pasa la factura.
Despertando, como lo hace ese dolor
de espaldas que tanto te cabrea.
Anda, cállate un rato. Te daré
un buen masaje y dormirás mejor.
Qué bien hicimos en dejar que tú
fueras el único niño de la casa.