Los ibicencos exiliados que vivimos allende el charco deberíamos recibir un reconocimiento por nuestra labor como touroperadores errantes, como guías turísticas con patas y adaptables al modelo vacacional de todo aquel que, tras la exclamación ¡Ah, eres de Ibiza!, te pide sin cortarse un pelo que le montes las vacaciones que tiene previstas en la isla.
Para más inri, trabajo en una empresa bastante grande en la que todo quisqui sabe que soy ibicenca y año tras año, de mayo a septiembre, no hago más que re-redactar guías turísticas que tengo guardadas en word para ahorrarme el tecleo gratuito. Tengo escritos borradores para viajes de todos los gustos y colores:
- Matrimonio con niños pequeños.
- Matrimonio con niños no tan pequeños, susceptibles de ir a Space.
- Parejitas solas que van de tranquis.
- Parejitas que van a tatuarse las ojeras.
- Grupo de colegas jovencitos.
- Grupo de colegas maduritos.
Y gracias a la magia del copia-pega puedo adaptar mis consejos turísticos al usuario, como un traje hecho a medida. Al regreso todo el mundo me llama para decirme lo bien que le han ido mis indicaciones, los restaurantes que les recomendé, los pequeños truquillos para no hacer el guiri… y nadie, repito NADIE, me trae ni una fucking orelleta de regalo.
¿Acaso no es esto promoción turística? ¿No nos mereceríamos un lote de hierbas de Can Anneta y un flaó king size como agradecimiento a nuestra hercúlea tarea de fomento del turismo?

(c) Fascinating Girl
Una vez más, os recomendamos que echéis un vistazo a las fotos de Fascinating Girl en Flickr (podéis acceder haciendo click aquí). ¡Es una de nuestras musas!